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A nuestros líderes políticos, por Luisa Morgantini. Vicepresidenta del Parlamento Europeo.

Miércoles, 19 mayo 20103 Comentarios
campo de refugiados de Narh el Bared, Líbano
campo de refugiados de Narh el Bared, Líbano

Ni una palabra, ni un sólo recuerdo, ni una señal de dolor por los cientos de muertos: mujeres, niños, ancianos y militantes de Hamás, también ellos son seres humanos. Hogares, edificios enteros, ministerios, escuelas, farmacias, comisarías de policía, hospitales hechos pedazos. ¿A dónde ha ido a parar vuestra compasión? ¿Cómo podeís seguir callados o disculpar siquiera la permanente política de agresión israelí?
Los habitantes de Gaza y de los Territorios Ocupados (West Bank) –todos palestinos– están pagando el precio del terrible fracaso de la comunidad internacional, incapaz de obligar a Israel a respetar la ley internacional y a poner fin a su sangriento colonialismo. Es cierto que Hamás, con sus cohetes, constituye también una amenaza para los colonos israelíes y para la población civil que debería ser condenada. ¡Basta ya con la impunidad de Israel y el continuo chantaje de sus líderes!
Desde 1967, Israel ocupa militarmente los territorios palestinos. Una ocupación brutal: el robo descarado de la tierra, la demolición de casas, los checkpoints donde los palestinos son continuamente humillados y hostigados; las colonias que no dejan de construirse de forma ilegal y que se apropian no sólo de la tierra, sino de todos los recursos acuíferos, destruyendo las cosechas; y miles de prisioneros políticos que ni siquiera tienen el derecho a recibir visitas de su familia.
Vosotros, líderes políticos: ¿acaso no habéis visto alguna vez la desesperación en los ojos de un campesino palestino que, desesperado, se abraza al tronco de su olivo mientras los bulldozers intentan desarraigarlo, mientras los soldados le golpean con sus rifles para obligarle a soltarlo? ¿O a una mujer dando a luz detrás de una roca mientras su marido corta el cordón umbilical con una piedra porque los soldados israelíes, simplemente, no le dejan cruzar el checkpoint para ir al hospital? ¿Habéis visto a Um Kamel, desalojada de su casa, construida con el sacrificio de toda una vida, porque los fanáticos judíos –no las víctimas del Holocausto, sino los de Brooklyn–, piensan que esa tierra les pertenece por mandato divino y que, por lo tanto, tienen derecho a ocuparla para construir otra colonia judía en el corazón de la ciudad vieja de Jerusalén?
¿No habéis visto, quizá, a los niños de los pueblos de los alrededores de Tuwani, al sur de Hebrón, que para ir a la escuela se ven obligados a caminar durante más de una hora y media porque los judíos han construido una colonia en el medio de la carretera que une las dos ciudades y si les ven pasar por allí son atacados con piedras y otros objetos? ¿O a los pastores de Tuwani, que ven las aguas de sus pozos envenenadas por los fanáticos y no pueden dar de beber a su ganado? ¿O la ciudad de Hebrón, reducida a la nada porque 400 colonos judíos han ocupado la ciudad vieja que, a su vez, se ha visto rodeada por miles de soldados que han expulsado de sus casas a sus propietarios palestinos obligándoles a cerrar más de 840 comercios?
¿No habéis visto, acaso, el muro que atraviesa calles y barrios; que roba tierras de cultivo; que separa a las familias palestinas; que se apropia de la tierra fértil y de los acuíferos en beneficio de Israel? ¿No habéis visto a los pacientes de cáncer esperando en el paso de Eretz el permiso para poder recibir tratamiento en los hospitales y siendo detenidos y obligados a regresar por “razones de seguridad”?
En los últimos 19 meses, 283 personas han muerto por falta del cuidado médico que deberían haber recibido en algún lugar del extranjero porque no les permitieron cruzar a pesar de recibir garantía por parte de los médicos israelíes, pertenecientes a un grupo de defensores de los Derechos Humanos.
¿Habéis sentido el frío de las noches de Gaza, un frío que atraviesa los huesos porque no hay ni luz, ni combustible?¿O acaso sabéis de los bebés prematuros nacidos en el hospital de Shifa, cuyos pequeños cuerpos luchan por sobrevivir, pero que mueren irremediablemente cuando su incubadora se queda sin luz durante media hora?
¿No habéis visto el miedo, el terror en los ojos de los niños, sus cuerpos destrozados? Ciertamente, el miedo de los niños de Sderot no es diferente y los cohetes de Hamás también pueden matar, pero, al menos, ellos tienen un lugar donde cobijarse y, afortunadamente, nunca han tenido que ver sus edificios bombardeados, docenas de cuerpos desmembrados o aviones que lanzan bombas de fragmentación sobre sus cabezas. Una sola muerte es ya mucho, pero el “número de muertes” también suma en la cuenta del horror.Desde 2002, 20 personas han muerto debido a los cohetes, mientras que en Gaza miles y miles de casas han sido destruidas y más de 3.000 gazawis han resultado muertos, incluyendo cientos de niños que no tenían nada que ver con el lanzamiento de cohetes.
Cuando, en las manifestaciones que están teniendo lugar en toda Europa, se queman banderas israelíes, vosotros, los líderes políticos, mostráis enseguida vuestro enérgico rechazo, gritáis vuestra condena a los cuatro vientos. Estáis en vuestro derecho. Yo no quemo banderas de Israel, ni las de ningún otro país, y creo que también Israel tiene derecho a existir, pero me hubiera gustado oír también vuestros gritos de rechazo y de pena ante todas estas muertes y toda esta destrucción debida a la arrogancia y a la crueldad de un Estado que ni siquiera respeta la ley internacional. Me hubiera gustado oíros mandar a Israel que cese de disparar, que ponga fin al bloqueo de Gaza, que detenga la construcción de colonias en los territorios ocupados, que acabe con la ocupación militar, que respete y ponga en practica las resoluciones de las Naciones Unidas. Porque esa y sólo esa sería una forma efectiva de acabar con su inseguridad.
Y, de paso, escuchen también a los miles de ciudadanos israelíes que se manifiestan en Tel Aviv. Escuchen lo que gritan: “No queremos ser enemigos, detengan la ocupación, detengan la masacre”.
¡Dios, en qué mundo tan horrible estamos viviendo!

Luisa Morgantini es Vicepresidenta del Parlamento Europeo

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3 Comentarios »

  • monica dijo:

    Solo Dios pondra a cada uno en su sitio, haciendole responsable de cada acto terrible que se comete. Esta visto y comprobado que el hombre no es capaz de hacer justicia. Todas las injusticias que se cometen hacia el pueblo palestino, como a muchos otros pueblos del mundo, son tan terribles y desnaturalizadas que ya no hay palabras, solo cabe esperar la justicia divina y mientras llega luchar con dignidad.

  • Rosa dijo:

    Muchísimas gracias Sra. Vicepresidenta del Parlamento Europeo, me ha conmovido absolutamente su discurso, su relato de una cruel realidad que llevamos viviendo por años, muchos ya. Es hora de qué la COMUNIDAD INTERNACIONAL en peso se posicione y determine en llevar a cabo en su totalidad, los acuerdos de PAZ y CONVIVENCIA AFÍN A LOS DERECHOS HUMANOS, que hasta ahora no han tenido éxito. Tengo familia viviendo en Cisjordania (conocida como West Bank) y puedo confirmar que lo que usted cuenta de que tienen que pedir visado para poder atravesar el muro e ir al otro lado de Jerusalén, es un hecho, incluso si es para poder ir al médico o simplimente a realizar gestiones cotidianas, de una vida normal, que ahí no existe. Son muchas las desagradables experiencias que puedo contar, no sólo conocidas a través de mi padre y el resto de familiares que aún viven, sino también de los que ya no viven y que murieron como prisioneros en su propia tierra, como mi abuelo que tuvo que ver caer su empresa familiar y con la que daba trabajo a 40 familias más y después de sufrir, ya en la vejez, ataques a su vivienda construida por él mismo y en la que vio nacer a sus hijos, tuvo que salir huyendo y en brazos de un vecino que pudo sacarlo de la cama, pues estaba convaleciente y no podía, gracias a ello pudo salvar la vida. Desgraciadamente murió al poco tiempo, PERO NO EN SU CASA COMO HABÍA SIDO SU DESEO SIEMPRE, en un pequeñísimo y modesto piso de alquiler que gracias a la subvención de la Autoridad Nacional Palestina, se lo pudo permitir.
    Son tantas las cosas por decir, pero lo más urgente es que son muchas las que quedan por hacer. Pues, Señores, sí vosotros, los que tenéis el poder, pongan en práctica todas las armas políticas y democráticas, que universalmente poseemos y que hemos creado para vivir en PAZ, DIGNIDAD Y EN CONCORDIA CON TODOS LOS PUEBLOS, y que se apliquen en este largo y desgraciado conflicto. Yo también grito : BASTA YA!!! QUE SE DESOCUPEN DE UNA VEZ LOS TERRITORIOS PALESTINOS OCUPADOS Y QUE ACABEN CON LA MANIPULACIÓN POLÍTICA E INFORMATIVA DEL ESTADO DE ISRAEL, OBLIGÁNDOLES A CUMPLIR CON LAS LEYES INTERNACIONALES Y CON LA DECLARACIÓN DE LOS DERECHOS HUMANOS.
    MUCHAS GRACIAS Y DIOS LA BENDIGA LUISA MORGANTINI.

  • Rosa dijo:

    Hola de nuevo, en el anterior comentario que he realizado se me ha olvidado hacerle llegar el enlace al grupo que he creado recientemente en el Facebook y a razón de toda esta situación y de los últimos acontecimientos.
    Se llama POR LOS DERECHOS HUMANOS EN PALESTINA aquí le dejo el link:
    http://www.facebook.com/group.php?gid=105008182878538#!/group.php?gid=105008182878538.
    Espero tener el honor de contar con usted como miembro del mismo, además de poder contar si no es mucho pedir su impresión a los hechos que al respecto vayan aconteciendo.

    Un caluroso saludo.

    Atentamente,

    Rosa Mansur.

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